Las tareas escolares ¿ son beneficiosas?
Desde hace varios años existe una discusión sobre las tareas escolares y su beneficio en el aprendizaje. Muchos opinan que las tareas son fuente de estrés y conflicto entre padres e hijos.
Al respecto, hay varios aspectos que analizar. En primer lugar los maestros, deben detenerse a pensar si la tarea que asignan realmente contribuye al logro de las capacidades que intentan desarrollar en los alumnos. Veremos que muchas de ellas son asignadas para completar lo que no se acabó de desarrollar en clase o son trabajos que los alumnos no podrían realizar por sí solos., requiriendo el apoyo de un adulto. Este tipo de tareas no tienen sentido; hay otras que permiten ejercitar una habilidad, que se consolidará en base a una repetición suficiente, por ejemplo la lectura, memorizar un poema o practicar operaciones aritméticas. Todas deben ser bien pensadas, de acuerdo a la edad del alumno, a sus posibilidades. Todo maestro debe dar un feedback a la tarea realizada, de manera inmediata.
Los trabajos en grupo asignados para la casa sólo traen dificultades para su desarrollo; los padres pierden tiempo para trasladar a sus hijos, los alumnos se reúnen y hasta que consiguen organizarse sin distracciones, transcurre el tiempo y siempre son algunos miembro del grupo los que terminan haciendo el trabajo ( o peor aún, son los padres quienes los culminan).
Los profesores deben pensar en actividades significativas, complementarias, que permitan compatibilizar el estudio con el juego, el deporte, idiomas, música u otras actividades que el niño quiera realizar y que forman parte importante de su desarrollo.
Aunque parezca mentira, hay padres que piden a los maestros que ¨dejen tarea¨… porque así el niño está ocupado y ve menos televisión o juega menos con videojuegos. La tareas no pueden hacer las veces de ¨niñera¨. El niño debe ir desarrollando su capacidad de autorregulación, aprendiendo a usar el tiempo de ocio de manera saludable, con actividades que lo enriquezcan. Esta habilidad es parte de su desarrollo emocional.
Hay algunos otros padres que quieren asegurar el ¨éxito académico ¨a toda costa. Es frecuente leer en algún grupo de whatssap de padres comentarios como éstos: ¨¿ tenemos tarea para mañana? ¿ Tenemos exámenes el lunes?¨¨¿ Pueden tomar una foto a la página 20 del libro que mi hijo de lo olvidó en el colegio?¨ ¨por fin terminamos el Plan lector ¨. Estos padres asumen una actitud equivocada al sobreproteger a los hijos, resolviendo problemas sencillos que ellos deberían ser capaces de asumir, así como las consecuencias de su responsabilidad o la falta de ella. Es mejor un 14 o una B obtenida por el esfuerzo del niño que un 20 o una AD obtenida con ayuda de sus padres. La vida escolar es un camino que el alumno debe recorrer con apoyo de sus padres, no cargado en sus brazos.
La mayoría de los padres les es difícil controlar el desarrollo de hábitos de sus hijos porque trabajan fuer de casa: no sólo es el problema de que hagan las tareas; es también que coman de todo, que mantengan buenos hábitos de higiene, que ordenen su cuarto, que no abusen de la internet o de los juegos en línea etc. Más allá del conflicto que causa el cumplimiento de tareas, está también el poder compatibilizar las exigencias de su trabajo con la formación de buenos hábitos en general. Se trata de ¨aprender a educar sin tiempo¨, un reto que hoy debemos enfrentar sin morir en el intento.
En resumen: el tema de las tareas escolares debe repensarse desde la escuela, para que sean pocas, valiosas, adecuadas al desarrollo evolutivo, significativas. ; cada escuela deberá brindar el soporte los padres a atender la formación de hábitos en la familia: los hábitos de estudio, pero también los de vida saludable, los de buen uso de tiempo libre, en una familia del siglo XXI.
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